domingo, 11 de enero de 2009

Un ultimo cuento

Hubo una ciudad de calles duras como el acero, de edificios convertidos en ruinas, de miradas despojadas de aliento, de sangre que fluye como ríos, de monstruosidades que se alimentan del miedo en la oscuridad.

1 comentario:

  1. Sergio

    Maravillosa, pero estremecedora descripción de una ciudad que bien puede ser cualquier gran ciudad y también, todas y ninguna.

    Saludos y gracias por comentar en Melange.

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